Un briefing diferente: emergencia en el desierto
08/10/2012En mis primeros días como TCP le tenía respeto a todo. Soy poco miedoso. Así que...sí. Era respeto. Pero había una cosa en especial que me preocupaba bastante. El briefing. Estoy convencido de que para todos los que voláis y para los que empezaréis a hacerlo, es un momento que, al principio, sí infunde respeto. Brevísimamente y para los " no-aeronáuticos ", explicaré que el briefing es la reunión prevuelo que hacemos TCPs y pilotos antes de empezar cada día de vuelo dónde nos repartimos los puestos en el avión, repasamos peculiaridades del día y meteorología y comentamos aleatoriamente posibles emergencias que pudieran surgir a bordo. En una palabra: nos ponemos alerta. Ayer tuve un vuelo muy apetecible. Apetecible por el destino. No muy frecuente en mi compañía y uno de mis preferidos: El Cairo, Egipto. Hoy no os voy a hablar del vuelo, os voy a hablar del briefing que hicimos ayer y que tuvo como protagonista a nuestro comandante, José María. En la aviación, como en la vida hay de todo. José María es un ser excepcional. Absolutamente alejado del estereotipo de piloto pijo y engreído que se impone en la cultura popular y que como todos los estereotipos, está alejado de la realidad. José María está cerca de la jubilación. Peina canas. Fuma mucho. Escribe libros para niños con bastante éxito. Voló el Boeing 747 (el famoso Jumbo) en otra compañía. José María vuela desde 15 años antes de que yo naciera. Se las sabe todas. De verdad que se las sabe todas. Y nunca da lecciones. Siempre explica, comparte, sonríe, aconseja... Es un compañero. Hoy en el vuelo a El Cairo éramos muchos TCPs. En lugar de los 5 habituales, éramos 8 más un copiloto extra. Un briefing de 11 personas. Después de que nuestra sobrecargo Mónica asignara los puestos y cada uno repasáramos en voz alta qué puerta teníamos asignada y qué material tendríamos que llevarnos en caso de evacuación, José María nos dice que volaremos durante largo rato por encima del desierto. Recuerdo que cuando hiceel curso de tcp hablamos un par de días sobre supervivencia en caso de accidente en la selva, la nieve, el desierto... Y en el manual de mi compañía también se habla de ello. Pero nuestro comandante nos dio una clase magistral. Empezó diciendo que, en caso de aterrizaje en el desierto, hay cosas que tenemos que considerar en diferencia a un impacto en otro lugar. En primer lugar, si iniciamos una marcha para tratar de salir del desierto o nos quedamos junto a los restos del avión. En segundo lugar, y más sorprendentemente, nos habló sobre el material. Él convenía que todo el material del que disponemos sería útil, pero que había más cosas en el avión que se podría utilizar. Cosas que ninguno de nosotros habíamos pensado hasta nuestro briefing de hoy. Por ejemplo, los asientos pueden sacarse y utilizarse como parasol o para construir una cabaña. También nos contó, que no nos obcecáramos en cumplir a rajatabla lo de llevarnos nuestro material y sí que tuviéramos fuerza para sacar todas las botellas de agua posible e incluso las vacías para recoger la del depósito de los lavamanos. Además, nos explicó que las mantas serían muy importantes en el desierto ya que por la noche las temperaturas son gélidas. Siguiendo con el briefing de seguridad, nos pidió que cuando tuviéramos un rato muerto, pensáramos qué cosas podrían ser combustibles para poder hacer fuego durante la noche en caso de que fuera necesario. Por otro lado, estableció que en caso de necesitarlo, haríamos 4 grupos de pasajeros que serían liderados por cada uno de los 3 pilotos y por la sobrecargo para evaluar daños y repartir equitativamente agua, alimentos, ropa de abrigo o contra el calor. Durante otros 10 minutos continuamos pensando en cosas que jamás habríamos pensado y que, además, nos podrían servir para otros vuelos. Al final de su exposición, surgió un aplauso de cariño para José María. Este catedrático de la aviación nos acababa de dar una clase magistral. Con cariño y sin darse importancia. Así que en éstas, nos fuimos para el avión. Y a los 5 minutos de estar haciendo nuestra tareas y comprobaciones prevuelo, y con el avión todavía vacío, José María coge su micrófono desde la cabina de vuelo y nos dice: "Chicas y chico, olvidaos de todo lo que os he dicho del desierto. Tenemos otro plan de vuelo y vamos a ir sobre el mar ". Caras de asombro y cachondeo. Este Chemari... Nos dejó preparados para cualquier incidencia y superviviencia en el desierto. Aprendimos de un as de la aviación. Y además, nos recordó que estamos toda la vida preparados para ese momento. Siempre esperamos que nunca llegue, ¿verdad?. Pero si llega hay que estar listos. Y nosotros lo estamos. Somos TCPs. Es nuestro trabajo.
img: by aresauburn




