¡Señores pasajeros, welcome to Dublin!
17/09/2012¡Aquí estoy otra vez! En una de mis ciudades favoritas... Hoy estoy en Dublin. Me encanta esta ciudad, y la gente, y las calles, y... bueno, ¡la verdad es que me gusta todo! Le tengo un cariño especial porque aquí es donde estudié inglés antes de presentarme a las entrevistas. Cuando acabé el curso en la academia de TCPs, decidí venir aquí para mejorar un poco el idioma. Yo ya me defendía, pero necesitaba un pequeño empujón para arrancarme a hablar y para afinar un poco el oído. Aquí conocí a muchísima gente e hice amistades para toda la vida. Esta mañana, antes de salir hacia el aeropuerto, no cabía en mi misma de gozo. En verdad llevo nerviosa desde que salió la programación de este mes y hace semanas que estoy planeando cómo aprovechar al máximo las 18 horas que tengo en la ciudad. - ¡Buenos días a todos! Hace un día estupendo, ¿no?
- Piper, son las 6 de la mañana... ¿cómo es que estás tan despierta y de tan buen humor?
- ¡Hoy nos vamos a Dublin! Hace cuatro años que no voy... ¡por fin me toca a mi esa línea!
Tanto entusiasmo me hizo ser el objetivo de todas las bromas y el centro de la guasa de mis compañeros. Por un lado me picaban con comentarios como "Uuuh, seguro que ese interés es por algún dublinés", pero al mismo tiempo el buen humor se fue contagiando a toda la tripulación y el día se hizo corto, agradable y divertido. El vuelo Madrid - Dublin iba casi lleno y después de ofrecer el servicio de bar a los pasajeros, nos relajamos un ratito en el galley trasero mientras disfrutábamos de una "sabrosa" bandeja de comida del avión. En serio, no os podéis ni imaginar la ilusión que me hacía acabar aquella línea en la ciudad. Os parecerá una tontería por eso de que siempre estamos viajando y porque realmente yo podría haber vuelto a Dublin en cualquier momento, pero la verdad es que lo que más me apetece en mis vacaciones es estar en casa o volver a mi ciudad para disfrutar de mi familia. Estaba tan emocionada que apenas probé bocado. Mis compis estaban revolucionados: ¿Cuánto falta? ¿Cuánto queda para aterrizar? ¿Piper, a dónde nos vas a llevar? ¡Qué nervios! Poco a poco habían ido adoptando mi papel y estaban tan nerviosos como yo. Tantos que cuando escuchamos lo de "Ladies and gentleman, this is your captain speaking. We are not approaching to Dublin airport where we will be landing in 25 minutes..." nos miramos unos a otros, abrimos los ojos como platos y nos empezó a dar la risa tonta. Creo que fue nuestro récord de preparar el avión para el día siguiente, y desembarcamos a la velocidad de la luz. Me ha dado tiempo de llamar a mis amigos, tomar una pinta con ellos, ponernos al día y prometernos que volveremos a vernos tan pronto como sea posible. Después he quedado con mis compis en "el pirulí" The Spire y nos hemos ido a cenar a Temple Bar. Por el camino me han contando todo lo que han hecho durante la tarde, los lugares que han visitado, las risas que se han echado. El cansancio de las 9 horas de vuelo se ha desvanecido. - ¿Sabes Piper? Todos hemos estado más de diez veces a esta ciudad y el día nos ha pasado sin pena ni gloria. Hoy, gracias a tu ilusión, ha sido como venir por primera vez. ¿Lo veis? A veces no hace falta nada más que un poco de emoción para hacer que un día normal se convierta en el algo especial. ¡Me gusta volar, me encanta mi trabajo!




