Pelea a bordo: ¡Segundos fuera!
16/10/2012Si alguna vez la expresión " pa´habernos matao " ha cobrado sentido, ha sido esta mañana. Bueno ,más bien "habernos" no ha sido. Ha sido "haberse". Y no estoy hablando de ningún percance de seguridad en vuelo, no... Estoy hablando de lo nunca visto. ¿Sabéis la típica escena de película en la que se forma una tremenda golpiza a bordo?. Pues hoy 2 pasajeros han llegado a tener algo más que palabras. La cosa, como os podéis imaginar, ha sido de lo más tonta. ¡Ding! Llamada de pasajero, y se acerca Cristina para saber en qué podía ayudar: - Dígame, señor... - Le dice usted a este tío que ponga el asiento vertical, que me está metiendo la bandeja en la cara Rápidamente el señor de delante ha subido el respaldo. Ok, sin problema... No pasamos a DEFCON2. A los 15 minutos el mismo señor,algo más alterado, la verdad, se levanta al baño y al cruzarse conmigo me comenta que, o hacemos algo, o él mismo le va a decir cuatro cosas al señor que ha vuelto a inclinar el respaldo. Tratando de templar gaitas, le digo que no se preocupe, que yo mismo iría a decírselo, pero que tuviera en cuenta que el señor estaba en su derecho de inclinarlo; siempre y cuando, claro está, no estuviéramos en fases de despegue, aterrizaje o turbulencia. Pareció convercerle mi mediación así que allí que me fui: - Ejem, ejem...Señor. Disculpeme. Parece ser que este señor está un poco incómodo cuando usted reclina su asiento. Sé que está usted en su pleno derecho pero le ruego que por favor...
- Claro, sin problema. Lo que ese señor no le ha dicho es que me está dando patadas y codazos en el respaldo. Y claro, así no vamos bien
Vaya, por fin apareció el peine. Entre uno y otro se estaban dando una paliza terrible. Pero bueno, todo quedó ahí. Nos quedaban todavía 55 minutos para aterrizar en Zurich y no queríamos más problemas y menos a esa hora. Habíamos despegado a las 6 de la mañana.. ¡Por el amor de Dios! la gente no debería pelearse a esas horas. Creíamos que todo estaba solucionado, pero nos faltaba la traca final. Cuando ya habíamos hecho todo, todito, todo y nos estábamos preparando el desayuno se oye un tumulto grandísimo y un grito de mujer. Al abrir la cortina nos encontramos la imagen del día: el señor de delante dado la vuelta cogiendo al de atrás de la corbata y el de delante tratando de lanzarle un golpe. De verdad que nunca había visto algo así, pero hemos reaccionado rápido. Una de mis compañeras ha llamado a Tere, la sobrecargo, y yo, el único miembro masculino me he ido a separarlos. Todo ha sido muy rápido. Cuando llegué, ya un señor se estaba interponiendo entre ellos. Entre ambos hemos podido separarles y calmarles. Aunque se seguían diciendo de todo. Y en español. Hemos llevado a uno de ellos a la última fila del a avión y al otro a la primera, justo donde empieza la clase turista. A los tres minutos ya estaban pidiendo disculpas pero por si acaso, el comandante me ha hecho leerles el ">manifiesto de advertencia. Éste es un papel que está entre la documentación del vuelo que viene a decirles que se han pasado, han puesto la seguridad del vuelo en peligro y que las autoridades locales les tomarán declaración al aterrizar. La verdad es que tiene más un efecto disuasorio que real, pero suele funcionar y se quedan más calladitos que en misa. Eso sí. Apesar de los mil perdones que han pedido, en Europa esto no se toma a broma y, al ser un incidente serio, al abrir la puerta del avión había una pareja de la policía suiza. Paco, nuestro comandante, ha salido a hablar con ellos. Al parecer les ha dicho que no quería denunciarles y que ya se habían quedado bastante asustados cuando yo les he leído el warning. Y así, les han dejado desembarcar sin más que unas miradas inquisitivas. Ya lo decían en la academia de tcp´s: las imprudencias a bordo se pagan muy caro.
Img: by Hunter-Desportes




