LA BUENA EDUCACIÓN
20/06/2014Hace dos semanas en Santiago tuvimos puente debido a la Ascensión, unos amigos y yo decidimos irnos de viaje a Sevilla con nuestros hijos. Todo iba de maravilla, madrugamos para coger nuestro vuelo, los niños estaban felices y nosotros más porque íbamos a disfrutar de unos días. Embarcamos y tuvimos que subir al avión por separado, unos entraban por la puerta de atrás y nosotros por la de delante. Cuando estaba entrando oí a mi amiga Reyes que hablaba en tono un tanto alterado con alguien, pero no podía verla porque había gente delante. Los asientos que nos correspondían estaban un poco separados, así que cuando estuve instalada me acerqué para preguntarle que es lo que la había molestado. Me respondió que cuando iba a acomodar su maleta en el porta equipajes no le cabía muy bien y bajó una maleta que estaba mal colocada que no era la suya para recolocarlas mejor, su sorpresa fue mayúscula cuando un hombre le dijo de muy mala manera que no tocase su equipaje y se lo quitó y lo volvió a poner, Reyes le dijo que su intención era colocar bien las maletas porque cabían perfectamente, el hombre no atendía a razones y volvió a decirle que no tocase su equipaje pero muy grosero. Mi amiga le respondió que era un maleducado y que ese compartimento era para compartir, en ese momento se acercó la azafata y le cogió la maleta a mi amiga Reyes y se la puso en otro lado, pidiéndole disculpas por lo que acababa de ocurrir. Mi amiga le solicitó a la azafata que por favor le diese otro asiento porque el que le correspondía era al lado del señor en cuestión y no iba a estar cómoda con él a su lado .La TCP respondió que no había ningún problema y la acomodó en otro sitio. La verdad es que mi querida amiga tardó un rato en recuperar su buen ánimo debido a la impertinencia de ese “viajero”, después todo transcurrió con normalidad. Cuando llegamos a nuestro destino e íbamos a desembarcar Reyes le pidió perdón a a la azafata por el incidente, a lo que la TCP le respondió que las disculpas las pedía ella por lo que había tenido que soportar y nos comentó que por desgracia ese tipo de situaciones se estaban dando más a menudo de lo que nos creíamos, lo cual nos causó ¡una gran sorpresa!




